Cuatro jinetes apocalípticos

Cerca del Apocalipsis, pero con humor

Por Rocío Amoedo

on una puesta en escena despojada, la actuación formidable de Mauricio Dayub, entre el espanto y la risa, “4 jinetes apocalípticos” deja al desnudo la ferocidad de la condición humana.

La obra está compuesta por cuatro escenas, que retratan los signos del Apocalipsis: un padre fanático de la seguridad, el reencuentro de cinco ex militantes, un amo en un banquete macabro, y un businessman en acción el mismísimo 11 de septiembre.

La segunda de las escenas es una de las mejores logradas. En ella, la vida y la muerte se dan batalla. Un abogado consolidado en su profesión, ex militante, se encuentra con viejos compañeros de facultad, quienes deciden festejar con una seguidilla de “boludeces” que ninguno de ellos “fue boleta”.

Es en ese instante que puede descubrirse la pluma de José Pablo Feinmann, autor de la obra, a través de las frases que escupen sus personajes: “el peronismo es el hecho maldito del país burgués”, “con la democracia se come, se educa..” o “Franja morada, la patria liberada”! que ironizan a través de esas frases vacías sobre nuestra clase política.

Hacia el final de esta obra que entretiene y mantiene al espectador atento en todo momento. Un inversionista realiza operaciones por millones de dólares, desde su celular, el mismísimo 11 de septiembre. La guerra está entre nosotros, es el Apocalipsis...

Mauricio Dayub se pone la obra al hombro, se metamorfosea, y plantea magníficamente situaciones y personajes que el espectador bien puede recrearlos en su cabeza. Todo ello acompañado por un magnífico guión y la dirección de Luis Romero, que hacen de “4 jinetes” una obra que merece ser vista.

Fuente:  Soles Digital 1/3/2007