Sabor a Freud

Reseñas

Sabor a Freud

La pregunta que plantea la función es simplemente la pregunta sobre el objeto de transitar por el mundo hoy. Y es que la constante lucha entre la razón y la pasión queda resuelta en esa línea: "...el corazón tiene razones que la razón no entiende...". Como la vida, termina en la muerte, en la muerte de la terapia que el sicoanálisis que, triunfante, cede, comparte y se aleja junto a la pasión a ritmo de bolero.

Los personajes son espléndidos y la propuesta es muy divertida e interesante. Entre carcajadas es posible lograr cuestionarse acerca del dolor y el sufrimiento, de la infancia y el marido, del interminable juego del presente, el pasado y el futuro; donde el escenario de un consultorio sicoanalítico inunda el salón y nos envuelve en la lucha de personalidades que, aunque divididas, no son sino un sujeto rico, múltiple, lleno, pero a la vez indeterminado, ajeno a sí mismo...

Definitivamente espectacular. Además de su calidad excepcional, es una experiencia supremamente cómoda y deliciosa.

No se la puede perder.

 

Fuente: Reseñas