Hablando del asunto - 5 de Septiembre de 2008

 

Calzoncillos sin agujero

Por P Z


José Pablo Feinmann estuvo el martes en el ND Ateneo, como invitado al ciclo América Latina Unida, que coordina Norberto Galasso. Su disertación fue acerca del poder de los medios: en Argentina hay un poder mediático que decide aquello de lo que se habla en el país. Y definió al conflicto con el campo como un “semigolpe a lo mediático. Sin los medios esto no tenía tanta trascendencia. Son los medios los que lo llevaron a las primeras planas, los que hablaron todo el día de esto”.

Juan Pablo Mansilla estuvo allí y subió el audio a su blog.

Aquí, un extracto de la charla desgrabada:

 

Entrevistas-DSC00578

Foto: Juan Pablo Mansilla

 

Aquello de lo que habla el país, hay poderes en Argentina que lo pueden establecer. Ejemplo:

Si yo tengo a las siete de la mañana a un periodista ampliamente reconocido y le digo “usted diga que, efectivamente, se ha nacionalizado la fabricación de calzoncillos. Pero nosotros tenemos intereses con Estados Unidos que nos dan mejores calzoncillos, entonces tenemos que demostrar que los calzoncillos que se hacen acá son una porquería. Entonces usted hoy abre su programa diciendo que en la fábrica de Villa Adrenalina [risas] se encontraron cincuenta cajas de calzoncillos agujereados”.

Bueno, el periodista a la mañana dice eso. “Bla bla blá, Villa Adrenalina, bla bla blá, agujereados. Vamos a consultar con el diputado Tal” (que es de la oposición).

- ¡Qué barbaridad! ¡Esto demuestra que no se pueden fabricar en la Argentina! Etc, etc.

- Ahora vamos a hablar con el filosófo Tal.

Llaman a un filósofo. Llaman a Sebreli [aplausos] … Esto debe trascender de aquí, ¿no? [Risas]. Voy a decir un chiste desagradablemente homofobico… [Risas] Bueno, no, está bien, no importa. Llaman a un intelectual parecido a Sebreli. No a Sebreli, niego que sea Sebreli.

- Se ha comprobado que los calzoncillos que fabrican aquí, los calzoncillos nacionales y populares, vienen con un agujero. ¿Usted qué opina?

- ¡Qué barbaridad! Yo ya me arreglaba con el agujero que tenía, no necesito otro agujero más. [Risas]

- Han escuchado al filósofo Tal que declaró que… [aplausos] … que no necesitaba un agujero más.

Al mediodía, yo tengo un programa de televisión. A ese programa de televisión del mediodía ya invito al fabricante. E invito al competidor, al representante de la firma de “Calzoncillos Sin Agujeros en Estado”. Y los enfrento. Entonces uno dice que nosotros tenemos calzoncillos de más calidad, no hubo agujeros, ¿cómo no? y le muestra un calzoncillo con agujero, bueno, no sé, los pusieron. No sabe qué decir el hombre.

A la tarde, Chiche Gelblung [risas] habla toda la tarde, pero toda la tarde. Dice todas las atrocidades imaginables sobre lo inconveniente que es tener un agujero en el calzoncillo. Y todos los medios, y te llaman, y llaman a la gente y hacen llamar a la gente. (…)

Se va generando una bola, una bola, una bola, y llega la noche. Entonces está Morales Solá, desde el llano [risas, alguien grita "¡genio!"]. Discuten, pero ya a fondo. Pueden llamar a un filósofo, por ejemplo, un filósofo sartreano.

Y si llaman a un filósofo sartreano, ustedes saben que la definición que da Sartre del hombre en El Ser y la Nada es que está el ser, esta mesa, y está la nada, que somos nosotros. Somos la nada porque no somos nada, somos proyecto puro. El ser y la nada es un poco más complejo, pero somos proyecto puro. No somos como el ser: el ser es una cosa compacta que es; el hombre nunca es, porque siempre está buscando ser otra cosa. Hay una frase famosa de Sartre en la Historia de la Filosofía que dice “el hombre es un agujero en el seno del ser”.

¡Imagínense! Llaman a un filósofo sartreano… [risas y aplausos] El filósofo sartreano debería defender el agujero del calzoncillo [risas]. “Al fin encontré el agujero en el seno del ser”. Y así se va armando la cosa.

Y termina el día y al día siguiente un gran titular “Cerraron la fábrica que hacía calzoncillos con agujeros, pasarán a importarse los calzoncillos ‘Your Ass is Better than…’ norteamericanos”. [risas] Y se resolvió la cuestión. La resolvieron en un solo día.

Pero para eso tengo que tener una cadena de medios: una radio a la mañana, un programa de televisión al mediodía, radios toda la tarde, diarios y programas de televisión a la noche. Y fijo la agenda.

¡Fija la agenda! El poder fija la agenda de la que todos tienen que hablar, porque además está todo el mundo hablando de eso. Entonces uno sube a los taxis e imaginensé: [cambia la voz] “Estos hijos de puta!! [risas] Yo sabía, calzoncillos con agujero. ¡¡Agujeros rima con Montoneros!!” [risas y aplausos]

Y ese es el poder mediático. Juegan con nosotros. El verdadero poder del siglo XXI es el poder de los medios.